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Organizacion Social del Antiguo Egipto

Los seres humanos que ocuparon el valle del Nilo y se instalaron en él para formar posteriormente el pueblo egipcio, se encontraban agrupados en clanes o NOMOS.

Estos clanes se establecieron a lo largo del valle, sobre las dos laderas del río.

Cada uno tenía su propio gobierno de tipo monárquico, su religión era totémica.

Estos clanes mantuvieron estrechas relaciones entre sí, obligados para mantener el territorio a salvo de los desbordamientos del río, pues esta defensa sólo podía ser realizada con el apoyo de todas las comunidades, no tardaron mucho tiempo para que se formara un estado unificando a todos lo Nomos, pero antes los clanes se agruparon en dos grandes reinos formando así lo que hoy se denomina el alto y bajo Egipto.

El principal atributo de la realeza Faraónica es el Schent o corona de todo Egipto, formado por una combinación de los emblemas del alto y bajo Egipto, como consecuencia de la unión política, la religión en Egipto se unifica, y de la misma manera en que el jefe del clan dominante se impone a todo el reino, el dios totémico de ese clan del primer Dios para todos los demás clanes.

El alto Egipto reconoce este carácter al Nomo del Halcón (Horus) y el bajo Egipto al clan de la Serpiente (Ureus).

Se atribuye a Nermel (Narmel) La unificación de los Nomos.

Nermel también es el fundador de la primera Dinastía, ostentando ya el Título de Señor de las dos tierras (alto y bajo Egipto), un sucesor de Narmel (Mina o Menes) funda la primera ciudad llamada Menfis, pero en realidad este nombre es griego, pues su nombre real es HERKAPTAH, QUE SIGNIFICA:

HER- CIUDAD CENTRO

KA- QUE TIENE RELACIÓN CON

PTAH- LA DIVINIDAD DE LA CIUDAD

Fue la primera ciudad importante formando la primera dinastía:

Mina y Soser. Los clanes totémicos que formaron los Nomos egipcios estuvieron organizados bajo el sistema de propiedad común, sin reconocer otra propiedad privada que la de los objetos de uso personal.

Tal carácter se mantuvo casi sin solución de continuidad bajo las primeras dinastías.

Cuando se produjo la unificación total de los clanes y la concentración del poder político en el FARAÓN, la propiedad de las cosas pasó a pertenecer a este ultimo, que tuvo en sus manos la economía de toda la nación. El trabajo individual de cada persona le pertenecía.

La división del trabajo numerosas, bajo una organización económica centralizad, dio origen a la formación de clases sociales.

En el campo los Agricultores y criadores de ganado; en las ciudades, albañiles, carpinteros tejedores, zapateros, todos trabajando bajo la dirección de un capataz, y sus productos eran propiedad fiscal a cargo de un capataz.

La clase de los escribas tenía a su cargo las tareas intelectuales de la administración publica, siendo los escribas también funcionarios.

Al lado del Faraón se situaban los visires o ministros, encargados de la administración central, quienes actuaban siempre en nombre del Faraón o monarca respectivo.

Se da un hecho clave cuando los sacerdotes atestiguan que Soser (Faraón de las Primeras Dinastías) nació procedente Rá, entonces el estado se vuelve en una unidad teocrática algunos creen que en Egipto se formó un estado cuasi feudal, pues los campesinos eran esclavizados también en las tierras del clero llamándoles esclavos de Dios.

Dado este carácter teocrático, se identificaba al Faraón con la divinidad, los sacerdotes eran en realidad funcionarios públicos, cuidaban los tesoros y los archivos oficiales.

A partir de la dinastía XVIII comienza la expansión del estado para llegar a convertirse en un imperio, donde comienza a ser importante el ejercito que en su mayoría estaba formado por extranjeros, negros y Libios.

Este sistema económico-político fue transformándose de manera gradual. Los monarcas de las cuadres tuvieron a su cargo la propiedad privada de la tierra dentro de su jurisdicción y los sacerdotes se en depositarios de tierras y de los tesoros depositados en sus templos.

Así se fue debilitando el poder y prestigio del monarca, a favor del prestigio de mercaderes e industriales, favorecidos por el aumento de la población. Hacia el año 2160 A.C. se inicio una campaña de unificación que logro su objetivo en el año 2000 A.C. con el triunfo de los príncipes de Tebas, fundadores de la dinastía XII y reorganizando todo Egipto bajo un sistema diseñado para que el Faraón dictara la ley, y a la vez este sometido a ella, y para evitar posteriores desordenes, y protegerse de peligros externos, se creo un ejercito numeroso.

Este ejercito numeroso, y los posteriores privilegios que se le dieron , como clase, le proporcionó una condición social a las demás, con excepción de los sacerdotes.

Hacia el año 1750 A.C. se produjo la invasión por parte de los Hicsos , en síntesis la presencia de los Hicsos no fue en todo el territorio egipcio, pero sin embargo su presencia causo desordenes, aún en territorios no conquistados por ellos.

Los príncipes de Tebas, aceptaron una situación de vasallaje, para llevar a cabo la reconquista total del territorio perdido.

En la cumbre de las sociedad egipcia estaba el faraón.

Mandaba al ejército y gobernaba el país a través de una red de nobles, funcionarios y escribas.

Diestros artesanos se encargaban de construir y decorar templos y tumbas.

Pero la mayoría de egipcios eran campesinos que trabajaban la tierra.

FARAÓN

OFICIALES DEL EJERCITO

ESCRIBAS

FUNCIONARIOS

SACERDOTES

SOLDADOS

COMERCIANTES

ARTESANOS

CAMPESINOS

ESCLAVOS

SIRVIENTA

Muchas mujeres trabajaban como sirvientas domésticas de los ricos.

CRONISTA

Los escribas eran importantes porque eran de las pocas personas que sabían leer y escribir.

Anotaban muchos detalles de la vida cotidiana.

FUNCIONARIOS

El estado era altamente burocrático.

En todas las ciudades había funcionarios.

Estos cobraban impuestos, y organizaban los préstamos y los contratos matrimoniales.

MÚSICOS

A los egipcios les gustaba disfrutar de la vida.

Bailarines y músicos actuaban ante la corte del rey y en fiestas privadas.

También actuaban ante multitudes bulliciosas durante festivales y celebraciones.

ARTESANOS

La mayoría de los artesanos estaban empleados en talleres de los palacios reales o templos.

CAMPESINOS Y SIRVIENTES

La gran mayoría de los antiguos egipcios eran campesinos.

Trabajaban en los campos a orillas del Nilo, canalizando el agua de las inundaciones y plantando y segando cultivos.

Muchos otros trabajaban de sirvientes y peones.

Pocos sabían leer y escribir, pero disfrutaban de más libertad que los esclavos, que eran escasos.

Los campesinos que no pagaban sus impuestos recibían una paliza.

En la época de cosecha había mucho trabajo.

Cosechaban la uva para llevarla en cestos a la prensa.

Del zumo se hacía vino.

Los egipcios creían que en el cielo trabajarían para los dioses en el Cañaveral.

Los ricos eran enterados junto con figurillas (ushabtis), para que trabajaran por ellos.

LA CASA DE UN TRABAJADOR

Las casas de los egipcios de clase baja eran pequeñas y estrechas.

Sus habitaciones pasaban la mayor parte del tiempo en las azoteas o cocinando en el patio.

En invierno, una hoguera calentaba la habitación y el ambiente se llenaba de humo.

ESCLAVOS

Los esclavos nunca fueron numerosos en la sociedad egipcia y casi no existieron asta el Imperio Nuevo.

La mayoría de esclavos eran extranjeros, capturados en las guerras que los egipcios contendían fuera de su país.

Los esclavos podían ser comprados y vendidos como ganado, pero también podían arrendar tierras y comparar su libertad.

Los criminales más peligrosos eran azotados o se les cortaba la nariz y luego eran enviados a las minas del Sinaí o de Nubia.

CLASE MEDIA

La eficiente administración egipcia estaba dirigida por una clase media instruida, formada por escribas y funcionarios.

Los oficiales militares dirigían el ejército, mientras que los sacerdotes organizaban las oraciones y las ofrendas de los templos.

Más abajo en la escala social estaban artesanos y comerciantes, con más nivel de vida que los campesinos.

Las familias acomodadas de la clase media tenían sirvientes que cocinaban, limpiaban para ellos y les ayudaban a lavarse y vestirse.

MÉDICOS

Solo existen dos imágenes conocidas de un médico trabajando.

Sabemos que muchos sacerdotes y escribas ejercían también como médicos.

Algunos se especializaban en el cuidado de los ojos, de los dientes o de la cabeza.

ARTESANOS

Trabajaban muchas horas bajo el calor y entre la suciedad , y se valoraban poco las bellas obras de arte que producían.

SACERDOTES

En multitud de templos de todo el país, grupos de sacerdotes y de sacerdotisas hacían ofrendas a los dioses en nombre de su faraón.

A cambio, se les premiaba con tierras y unos ingresos sustanciosos.

Aunque cuando se piensa en los sacerdotes del Antiguo Egipto se relaciona esta clase social con símbolo de poder, no fue siempre así.

Había templos, como el de Karnak, que contaban con una gran plantilla dedicada, además de algunos temporales, y que ejercían gran poder sobre la sociedad o el faraón, pero el sacerdote como tal no era una persona representativa ni debía dedicarse por entero a sus deberes hasta el Reino Nuevo.

A pesar de que ya en los primeros tiempos existían que se dedicaban a algunas funciones relativas al culto, hasta la XVIII dinastía no surge como clase social, momento en el que existió gran cantidad de clero dedicado exclusivamente a labores religiosas.

Normalmente el faraón era el encargado de designar a la persona que dirigía el templo, pero a finales del Reino Nuevo se impuso la costumbre de heredar de padres a hijos las labores.

En el periodo ramesita se convirtieron en una clase social depositaria de la cultura intelectual, y junto con los escribas estaban altamente reconocidos.

Existían escuelas dedicadas a la preparación de los jóvenes al sacerdocio, jóvenes que se reclutaban, normalmente, de familias nobles.

Recibían los ingresos de las ofrendas que se depositaban en los templos, y de los trueques que realizaban de productos de los que carecían.

La subsistencia estaba garantizada por la propia importancia del templo, no obstante los sacerdotes no tenían grandes ingresos privados.

Su labor se dividía en los oficios diarios en el templo, que se realizaban tres veces al día en el santuario y sus obligaciones en festividades religiosas.

En las ceremonias religiosas las lecturas eran realizadas por el sacerdote lector, que además era el encargado de recitar las fórmulas mágicas que ayudarían al difunto en el Mas Allá, durante los funerales.

Los servicios diarios, oficiados como símbolo de servicio al dios, consistían en vestirlo y alimentarlo.

No existían sacrificios con sangre a los dioses.

Al dios se le servían manjares en bandejas, y las sobra se distribuían entre las estatuas de particulares admitidos en el templo, y finalmente lo que pudiese quedar se daba a aquellos a quienes el faraón había provisto de una renta alimenticia a costa del templo.

Existían dos clases, la clase inferior, los puros (Uâbu) dedicados a funciones meramente materiales y los sacerdotes “esclavos del dios” dedicados a labores sagradas, y sólo los muy antiguos, como los de Heliópolis, obtenían el título honorífico de “gran sacerdote”, el resto eran simplemente “esclavos de dios”.

ESCRIBAS

En la mayoría de ciudades y pueblos, los únicos que sabían leer y escribir eran los escribas, lo que les convertía en personas muy importantes e influyentes.

En las obras de arte se les suele representar sentados con las piernas cruzadas.

FUNCIONARIOS

Del gobierno se encargaban los funcionarios del estado, desde el visir hasta el máximo hombre de estado, pasando por los funcionarios locales, que resolvían los asuntos cotidianos o en cada distrito o nomos.

EL EJERCITO

Las fuerzas de combate de Egipto se formaron a partir de la tradición del Imperio Antiguo de reunir tropas cuando le surgía alguna emergencia al bien provisto ejército del Imperio Nuevo.

La máxima autoridad era el faraón.

Después estaban los oficiales con graduación, que mandaban al cuerpo de soldados, que luchaban a pie o montados en carros.

Condecoraciones Para agradecer a los soldados su coraje en la batalla, el faraón les regalaba moscas de oro, hechas en los talleres de palacio por los mejores orfebres.

Las moscas doradas se llevaban colgadas alrededor del cuello y significaban que un soldado había “picado” a un enemigo.

Formación para la batalla

Durante la época caótica que siguió al hundimiento del Imperio Antiguo, muchos príncipes regionales tuvieron ejércitos.

Esta figurilla de la tumba del príncipe Mesehti podría ser una representación de su ejército privado.

El faraón y su consejo de guerra decidían las estrategias a seguir.

Cada unidad del ejército egipcio llevaba su bandera para que resultara fácil identificarla durante la batalla.

Las órdenes se daban a toque de trompeta.

Armada con hachas y arcos, la marina libraba batallas desde los barcos, que lucían mascarones de proa en forma de dioses y nombres como “Toro salvaje”, “Estrella de Egipto” o “Alma de los Dioses”.

En tiempos de paz, el ejército tenía que cavar acequias, trabajar en las minas o sacar piedra para los templos y pirámides.

La marina realizaba expediciones comerciales.

Durante el Imperio Medio se construyeron inmensos fuertes de adobe para proteger la frontera de Egipto con Nubia.

En el arte egipcio estos fuertes sitiados nunca se representan.

Muchos soldados eran reclutados a la fuerza y eran enviados al campamento base, donde les cortaban el pelo y los adiestraban en el manejo de las armas.

Los escribas del ejército registraban los reclutamientos, las provisiones, las armas y las pagas.

Muchos escribas se convirtieron en oficiales y formaron parte del estado mayor, que decidía las tácticas de guerra.

LA MUJER

La mujer tenía un papel claramente definido.

Se encargaba del cuidado de la casa y de los niños.

Muchas realizaban trabajos muy duros, como labores en el campo.

Pero, según la ley, la mujer tenía los mismos derechos que el hombre.

Una esposa podía llevar a su marido ante los tribunales si éste la maltrataba.

Algunos matrimonios eran concertados, pero otros eran por amor.

Los hombres podían tener varias mujeres, pero el contrato matrimonial protegía a la esposa y a los niños, por lo que la mayoría de hombres sólo podía mantener a una mujer.

El trabajo principal de la mujer era criar a los hijos.

Las madres llevaban a sus bebés colgados en cabestrillos.

Si una mujer no podía tener hijos, su marido buscaba una amante y la familia adoptaba al hijo de ésta.

Las madres amamantaban a sus hijos abiertamente.

Existe un grabado en el que la reina Nefertiti está amamantando a su hija.

La leche sobrante se guardaba en jarras.

Las madres que tenían poca leche rezaban a la diosa Isis.

Muchas mujeres trabajaban como sirvientas.

Otras eran nodrizas, panaderas, tejedoras, cantantes, bailarinas, músicas e incluso doctoras.

Pero las mujeres no podían desempeñar un cargo público.

El título de “sacerdotisa” era uno de los pocos que podía ostentar una mujer.

Otro era “Músico del Templo”. Los criminales egipcios recibían una paliza.

Pero se hacía una excepción con las mujeres embarazadas para no dañar al inocente que tenía que nacer.

El castigo se aplazaba hasta después del parto.

EL FARAÓN

Los egipcios creían que su faraón era un dios viviente.

Sólo él podía unificar el país y mantener el orden cósmico o Maat.

También creían que cuando moría, alcanzaba la vida eterna, no solamente para él, sino también para su pueblo.

El poder del faraón era absoluto. Mandaba al ejército, fijaba los impuestos, juzgaba a los criminales y controlaba los templos.

Se asociaba al faraón con los dioses sol y cielo, especialmente con Horus, el dios cielo con cabeza de halcón.

El nombre del faraón se escribía en el interior de un cartucho: un disco ovalado, símbolo del poder del rey sobre “todo lo que envuelve el sol”.

Hapy era el dios de las inundaciones del Nilo.

Era representado con un rey, ataviado con el tocado real nemes y una barba postiza. Sus pechos femeninos eran símbolo de sus aguas, que daban vida a Egipto.

El faraón era todopoderoso. Los visitantes besaban el suelo que pisaba.

Pero aquel que lo tocara sin su permiso podía ser condenado a muerte.

Los funcionarios importantes eran llamados “amigos del faraón”.

Ostentaban títulos como “Portador del abanico de la derecha del rey” o “Amo del caballo”.

Muchos vivían en el palacio. En las grandes ocasiones, se unían a ellos sumos sacerdotes y funcionarios de todo Egipto.

Mientras el rey vivía, le asistían en los asuntos de estado.

El deporte de los reyes y de su corte era la caza.

Los nobles mataban aves con palos arrojadizos.

En todo el palacio se hacía patenten el poder del faraón.

Los tronos se decoraban con cautivos, que simbolizan el control que el rey tenía sobre los extranjeros y su papel como defensor de Egipto.

Era muy importante para el rey tener un heredero.

Si su primera esposa no tenía hijos, un hijo de cualquiera de sus otras esposas se convertía en heredero.

Si un rey no tenía hijos, el siguiente faraón podía empezar una nueva dinastía.

El faraón vivía en un harén, una corte formada por muchas esposas y otras mujeres.

Estas lo lavaban y le vestían muchas veces al día, además de satisfacer todas sus necesidades.

Un rey podía tener muchas esposas. Para mantener el linaje dinástico puro, los faraones a menudo se casaban con sus hermanas y con sus primas y, a veces, incluso con sus hijas.

La primera esposa del faraón gobernaba junto a él, como reina. El rey representaba al todopoderoso rey Sol, mientras que ella era asociada con Hator, la diosa del amor, y con Isis, la diosa madre.

LA VESTIMENTA

Se vestían con ropas de algodón sencillas. Los hombres se ponían una falda corta y dejaban el pecho al descubierto.

A veces se ponían un manto o una pieza de lino por encima de los hombros.

En las noches en que refrescaba, se ponían túnicas de manga larga.

En épocas posteriores, se extendió el uso de túnicas y vestidos plisados. tanto los hombres como las mujeres llevaban peluca.

El egipcio corriente llevaba ropa de algodón basta, mientras que los ricos vestían ropas más ligeras y delicadas.

La tela más fina era el “algodón real”, semitransparente.

Los egipcios conocían los tintes, pero casi siempre llevaban algodón blanco natural.

Probablemente, se utilizaran tableros estriados para hacer los pliegues de la ropa de los ricos.

Los egipcios no sentían pudor ante su cuerpo. En el arte, los reyes suelen ser representados con faldas muy pequeñas y las reinas con vestidos casi transparentes.

En las ceremonias importantes, el rey lucía una falda larga y una capa muy elaborada con muchos pliegues.

Los egipcios se envolvían con la ropa, en vez de cortarla para adaptarla al cuerpo.

Las mujeres peinaban los tallos de la planta de lino para que saltaran las púas, a continuación, separaban las fibras del tallo y las hilaban con un huso, sujeto por una espiral.

Luego, en un telar, tejían ropa con los hilos.

Los campesinos y pescadores trabajaban desnudos.

Los ricos disfrutaban del servicio de lavanderos profesionales.

Los pobres lavaban la ropa en el río.

La mayoría de los egipcios iban descalzos.

Pero los sacerdotes y los ricos llevaban sandalias, que eran de cuero o de juncos como el papiro, que crecía en las ciénagas del Nilo.

Los sacerdotes vestían las estatuas de los dioses por la mañana y las desvestían por la noche.

Joyas y maquillaje Los egipcios se esmeraban en su aspecto físico. Hombres y mujeres se aplicaban aceites en la piel, se pintaban los ojos con gruesas capas de maquillaje y se rociaban con perfumes la ropa. En las fiestas, las mujeres adornaban sus pelucas con conos de incienso, que se disolvían lentamente, esparciendo perfume sobre su pelo y ropas.

Los ricos exhibían joyas de oro con relucientes piedras semipreciosas.

La pintura verde para los ojos procedía de la malaquita; el kohl negro para los ojos, de la galena; la pintura roja para los labios, del óxido de hierro.

El kohl se guardaba en tarros y se aplicaba con utensilios metálicos.

Incluso los niños se ponían kohl, pues, protegía de las infecciones. Como a los egipcios no les gustaba el vello corporal ni el pelo, se afeitaban la cabeza y el cuerpo con hojas de bronce.

Llevaba pelucas hechas con cabellos humanos, rizadas o trenzadas en una gran variedad de estilos.

Utilizaban un cinturón de oro, que era una pieza de joyería que se llevaba en la cintura. Estaba hecha con cornalillas, amatistas, lapislázuli y turquesas, además de amuletos de oro de la buena suerte.

Los egipcios no tenían espejos de cristal, sino que se contemplaban en discos de cobre o bronce pulidos. Las superficies relucientes, les recordaban al sol que adoraban.

OCIO Y JUEGOS

Los egipcios vivían la vida plenamente. En los festivales públicos y en fiestas privadas, comían y bebían entretenidos por cantantes, bailarines y músicos.

Los niños jugaban al are libre bajo el sol, mientras los adultos se divertían practicando deportes como la caza y la pesca.

En los ratos de tranquilidad, escribían poesía y se distraían con juegos de mesa.

Debido al clima cálido de Egipto, los niños y las niñas pasaban mucho tiempo al are libre, nadando, bailando, montando burros y jugando a la pídola o a la lucha de la cuerda.

Jugaban con pelotas, muñecas, animales de juguete y con animales de compañía como gatos, pájaros y burros.

El juego de mesa más popular entre los adultos era el “senet”.

A Tutankhamón le gustaba tanto, que fue enterrado con cuatro tableros.

Fueron los primeros en pescar por placer. Los nobles a menudo son representados sentados en sillones, pescando indolentemente en los bien provistos estanques de sus jardines.

Es curioso que en algunas zonas, los peces eran criaturas sagradas y, en otras una parte importante de la dietas, lo que en algunos casos provocó guerras entre ciudades vecinas.

Para la caza, utilizaban arcos y flechas. Durante el Imperio Nuevo, los arqueros disparaban a sus presas mientras iban montados en sus carros.

Practicaban disparando flechas a unas dianas cuadradas de cobre.

Las escenas de fiestas demuestran que a los egipcios les gustaba la música y el baile.

Muchas pinturas muestran a una mujer tocando una flauta doble, mientras que otras la acompañan dando palmadas o bailando.

En el arte egipcio, es muy raro encontrar figuras de frente.

Los dados no llegaron a Egipto hasta el período griego.

Antes, jugaban arrojando palos. Estos palos tenían un lado llano y otro redondeado.

Probablemente, el número de palos con el lado llano hacia arriba determinaba la tirada del jugador.

Tapones: Los niños hacían girar tapones de cerámica con los dedos o con un cordel enrollado a su alrededor.

Pelotas de arcilla: Se han encontrado pelotas de papiro, tela y cuero. Las pelotas de arcilla de colores vivos estuvieron llenas de semillas o de trocitos pequeños de arcilla cocida para que sonaran al ser lanzadas.

Gato de juguete: Tallaban una figura con forma de gato de madera, su boca se abría y cerraba al tirar de una cuerda.

Algunos animales de juguete antiguos tenían ojos de vidrio, y patas y colas movibles. Caballos y momias: Tallaban caballos de madera que arrastraban por un cordel que le atravesaba el hocico. Se han encontrado momias diminutas, de animales y pájaros, hechos con barro del Nilo y metidas en sarcófagos.

Podría tratarse de juguetes hechos por niños o de ofrendas votivas.

El juego del Senet: El “senet” se jugaba haciendo avanzar fichas en un tablero de 30 casillas, de las cuales algunas eran peligrosas y otras daban buena suerte. Desgraciadamente, se han pedido las reglas del juego.

Competiciones: Los hombres hacían competiciones de boxeo, lucha libre y esgrima. El rey Ramsés III celebró el primer torneo de esgrima de la historia en el 1.250 a. C. Los egipcios luchaban con palos de madera contra soldados aliados.

El juego de la serpiente: Fue uno de los primeros juegos de mesa egipcio.

El tablero tiene forma de serpiente enroscada. Los jugadores empezaban por la punta de la cola y tenían que intentar colocar las fichas en la cabeza de la serpiente, que estaba en el centro.

La caza y la pesca

El deporte principal de los egipcios acomodados era la caza. En los primeros tiempos, los nobles perseguían antílopes, toros y leones a pie.

Más tarde, cazaban montados en carros tirados por caballos. Los faraones se enorgullecían de su habilidad. Amenhotep III se jactaba de haber matado 102 leones en sus diez años de mandato, y Tutmosis III hacía alarde de haber matado 120 elefantes en un viaje a Siria.

Para cazar antílopes, utilizaban perros adiestrados e incluso hienas, también con ellos los dirigían hacia las trampas. Las hienas se metían en las reservas de caza, por lo que las cazaban junto con las otras presas.

Además, también las cazaban porque eran una amenaza para los rebaños.

Los que cazaban en la ciénaga usaban redes para atrapar peces y aves silvestres. Atraían a los pájaros poniendo cebos como granos de maíz o gusanos en las redes.

Pescaban para comer y para divertirse. Durante el Imperio Antiguo pescaban con redes o con lanzas. Más tarde se extendió el uso de la caña de pescar.

Los pescadores utilizaban anzuelos y redes para atrapar peces.

Los nobles preferían cazar aves con palos arrojadizos, semejantes a un bumerán.

Estos palos rompían el cuello al ave.

Los egipcios celebraban los nacimientos, los matrimonios y los acontecimientos religiosos con fiestas. A veces también daban fiestas para los amigos.

A los ricos les gustaban mucho las celebraciones. Los cocineros preparaban abundantes comidas condimentadas con hierbas y especias.

Engalanados con sus mejores ropas, los invitados se sentaban en sillas o en el suelo en cojines, para comer con los dedos y beber grandes cantidades de vino.

Los anfitriones contrataban a músicos para que tocaran y cantaran durante el festín.

Era en las cenas donde se empleaban más bailarines, acróbatas y otros tipos de artistas. Actuaban al acabar en banquete.

Los invitados bebían demasiado; algunos incluso vomitaban en recipientes y eran llevados borrachos a sus casas.

Las pinturas que representan ofrendas de comida nos dan una idea del tipo de alimentos que los ricos servían a sus invitados.

Música y danza

Las celebraciones egipcias no serían completas sin música y bailes. En las fiestas, los cantantes actuaban al compás de arpas, laúdes, tambores, flautas y panderetas.

Los invitados cantaban y daban palmadas, dejándose llevar por el ritmo vibrante de las orquestas egipcias, mientras los bailarines saltaban y daban vueltas. A menudo, la música también acompañaba al trabajo.

En la música egipcia, el canto tenía mucha importancia. En las pinturas funerarias los arpistas suelen ser hombres ciegos. No sabemos como era la música egipcia porque nunca fue escrita.

Tocaban una gran diversidad de instrumentos, lo que sugiere que la música era muy variada. Usaban platillos de bronce para marcar el ritmo.

Los platillos, las campanas y unos sonajeros metálicos llamados “sístros” eran empleados para tocar música religiosa.

Algunas letras de canciones del antiguo Egipto han perdurado hasta nuestros días.

“Disfruta de la vida mientras puedas” reza el Canto del Arpista, grabado en la tumba del rey Intef. Las arpas, que aparecieron por primera vez hacia el año 2.300 a. C., podían llegar a tener hasta 20 cuerdas y ser tan altas como una persona.

También utilizaban castañuelas egipcias muy grandes hechas de marfil.

Los músicos las sostenían con una mano y las hacían golpear unas con otras.

Los hombres bailaban con los hombres y las mujeres con las mujeres, nunca bailaban juntos.

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