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Mosaico Romano

Cuando los romanos fueron conquistandos a lo largo del siglo II a. C. las regiones de Grecia y de Asia Menor, la obra de mosaico era ya común en todo el mundo de habla griega. El arte del mosaico pasó con facilidad al orbe romano comenzando así un género artístico-industrial, del que hicieron una verdadera especialidad. Se extendió de tal forma que puede decirse que no hubo casa o villa romana donde no hubiera mosaicos. Los mosaicos romanos son fáciles de descubrir para los arqueólogos y hasta el momento (año 2004) su número es muy elevado, pero presentan una gran dificultad de conservación. El lugar idóneo parece ser que está en los museos donde el cuidado, la limpieza, temperatura, humedad, etc., se hallan a su disposición, pero el problema está en el espacio que se necesitaría para almacenarlos de manera merecedora.

Los romanos construían los mosaicos con pequeñas piezas llamadas teselas, de ahí que se refiriesen a ellos también como opus tessellatum. Las teselas son piezas de forma cúbica, hechas de rocas calcáreas o material de vidrio o cerámica, muy cuidadas y elaboradas y de distintos tamaños. El artista las disponía sobre la superficie, como un puzzle, distribuyendo el color y la forma y aglomerándolas con una masa de cemento.

Los mosaicos eran para los romanos un elemento decorativo para los espacios arquitectónicos. Llegó a ser un arte tan apreciado y difundido que en el siglo III el emperador Diocleciano promulgó un decreto en el que estableció el precio que los artistas podían dar a sus obras, según los grados de calificación previa. Cuando en el año 330 el emperador Constantino trasladó la capital del Imperio romano de Oriente a Bizancio, otorgó bastantes facilidades y favoreció el éxodo a los maestros griegos y romanos fabricantes de mosaicos (llamados mosaistas). En Bizancio el arte del mosaico se unió con la tradición oriental y dio lugar a una evolución que se distinguió sobre todo por el uso muy generalizado de grandes cantidades de oro.

Al principio, cuando el arte del mosaico empezó a desarrollarse en Roma, se hacía sobre todo para decorar los techos o las paredes y pocas veces los suelos porque se tenía miedo de que no ofreciera suficiente resistencia a las pisadas. Pero más tarde, cuando este arte llegó a la perfección, descubrieron que se podía pisar sin riesgo y comenzó la moda de hacer pavimentos de lujo. Los mosaicos como pavimento eran para los romanos como puede ser una alfombra persa y de alta calidad en los tiempos modernos.

Dependiendo del tamaño de las teselas, de los dibujos y del lugar de destino del mosaico, los romanos daban un nombre diferente a este trabajo:

* Opus vermiculatum era de origen egipcio y se hacía con unas piedras muy pequeñitas. Con ellas el artista podía dibujar con bastante facilidad las curvas, las siluetas y toda clase de objetos que pudieran requerir más precisión. Se colocaban las teselas en una hilera continua que seguía las líneas del contorno y del dintorno (límite de las principales partes internas) de las figuras que se quería dibujar. El nombre viene del diminutivo latino vermiculus (de vermis -is, gusano). Lo llamaban así porque las líneas del dibujo recordaban las sinuosidades del gusano.
* Opus musivum, que se hacía para los muros. Este término empezó a emplearse a finales del siglo III.
* Opus sectile, cuyos dibujos estaban hechos con piedras más grandes y de diferentes tamaños. La técnica era recortar placas de mármol de diversos colores para componer las figuras geométricas, de animales o humanas. Era un trabajo muy parecido a la taracea. Los mejores ejemplos de este trabajo se conservan en el Palatino de Roma y proceden del Palacio Flavio.
* Opus signinum, de Signia (en la región del Lacio, en la Italia central junto al mar Tirreno). En este lugar había fábricas de tejas y en ellas se obtenía con los desechos un polvo coloreado que al mezclarlo con la cal daba un cemento rojizo muy duro e impermeable. Este producto se empleó bastante en toda Italia y en Occidente para crear los suelos y como revestimiento de piscinas (estanques para peces), cubas de salazón, aljibes, etc. A veces, para darle más consistencia se añadían a la masa guijarros y piedras machacadas.

Distinguían además entre la obra de musivum (mosaico) y la de lithostrotum (λιθoστρωτoν), literalmente “pavimento de piedra” en sentido general. Se llamaba así al pavimento de una vía o camino, de una plaza abierta o de un foro, o al del suelo de algún edificio (como el del Partenón de Roma, hecho en porfirio).

Se daba a la obra este nombre de lithostrotum cuando el material consistía en piedras naturales de formación volcánica (sílex) y mármoles de diferentes colores. Los bloques para la construcción eran poligonales.

Fuente: Wikipedia

Villa romana de Tejada en Quintanilla de la Cueza

Villa romana de Tejada en Quintanilla de la Cueza

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Cerámica Romana

Cerámica romana de tradición

Cerámica romana de tradición

La cerámica romana contiene vasijas de greda o arcilla sin barnizar (así son, por ejemplo, las grandes ánforas y las tinajas o dolium para el vino y el aceite) otras barnizadas con un barniz rojo u oscuro y lustroso pero no vidriado y otras vidriadas (con barniz vitrificado) aunque raras. Tiene además objetos de plástica monumental para obras arquitectónicas como antefixas y metopas con bajorrelieves, también usadas por los griegos. Muchas piezas llevan estampilla o marca de fábrica en letras romanas mayúsculas lo cual se observa asimismo en algunos vasos de procedencia griega y con caracteres griegos. Entre la vasijas de tipo romano goza de celebridad la llamada cerámica aretina (de Arezzo) cubierta de un barniz lustroso no vitrificado de color rojo uniforme. Carece de pinturas pero tiene ornamentación en relieve (cuando la lleva) consistente en florones, ramitas, medalloncitos, pequeñas figuras humanas o de animales, orlas o grecas y diversos trazos rectilíneos, hecho todo con moldes sobre el barro fresco. Suelen ostentar estas vasijas su estampilla o marca de fábrica por lo cual y por los dibujos moldeados reciben el nombre de terra sigillata y de ellas se encuentran numerosas en los Museos ya en forma de copas o tazas, ya en la de catinos o platos, ya en la de lucernas o candilejas y de jarritos con asa.

Muy parecida a dicha cerámica y tal vez más antigua es la llamada de Aco (antigua población italiana donde se descubrió) la cual se distingue por la finura de su barro de color rojo o pajizo y por no llevar moldeadas las figuras de relieve sino aplicadas a la superficie por medio de algún frasquito que vertía el barro decorador en estado pastoso. Se supone que esta cerámica es de los últimos tiempos de la República y la aretina, del Imperio.

Semejantes e incluso idénticas ala cerámica aretina son la galo-romana de Francia y la saguntina de España ambas de fabricación colonial o regional sin que se limite la última a la región de Sagunto sino que se halla extendida en toda la Península Ibérica con el nombre de terra sigillata. Los tipos de vasijas de toda esta cerámica imitan a los de la griega en sus

Fuente: Wikipedia

Vaso de cerámica de Samos.

Vaso de cerámica de Samos.

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Pintura Romana

Los orígenes de la pintura romana se confunden con los de su escultura y de tal modo se hallan en el arte helenista que aun los ejemplares que de ella se conservan, sobre todo, los mejores, se atribuyen hoy a mano griega si bien la escuela llegara por fin a romanizarse. Los procedimientos usados en esta pintura debieron ser el encausto, el temple y el fresco. Sus géneros, el decorativo de vajillas y muros y el histórico y mitológico en los cuadros murales. Y aunque los descubiertos hasta el presente ofrecen más que todo un carácter decorativo llegan a ser verdaderas composiciones pictóricas y se juzga con fundamento que hubo también otros de pintura independiente a semejanza de los actuales de tabla o de caballete. Se cultivaron con dicho carácter decorativo mural el paisaje, la caricatura, el retrato, los cuadros de costumbres, las imitaciones arquitectónicas y las combinaciones fantásticas de objetos naturales constituyendo con estas últimas el género que los artistas del Renacimiento llamaron grutesco, hallado en las antiguas Termas de Tito y que sirvió al célebre Rafael como fuente de inspiración para decorar las Logias del Vaticano. Destacó también el arte pictórico de la civilización romana en el procedimiento del mosaico, no limitado como hasta entonces, a simples decoraciones de pavimentos sino extendido a cuadros pensiles según lo revelan algunos ejemplares que se guardan en los museos y abrazando en uno y otro caso, asuntos y composiciones históricas. La miniatura sobre pergamino fue otro género que estuvo muy en boga entre los bibliófilos romanos de la época de Augusto, pero de ella no se han descubierto ni se conservan ejemplares anteriores al siglo III de nuestra era.

Los principales monumentos de pintura greco-romana que hoy existen se han extraído de las ruinas de Herculano, Pompeya, Stabia, el Palatino de Roma y de las necrópolis de El-Fayun, en Egipto, además de los mosaicos descubiertos en numerosas ciudades que fueron romanas. El Museo de Nápoles, centro principal de estudio para el arte romano, conserva más de mil fragmentos de pintura al fresco, arrancados de los muros de Herculano y Pompeya. Entre los más famosos cuadros murales de este arte greco-romano se cuentan

* el de las bodas aldobrandinas (Museo Vaticano)
* el de Paris juzgando a las tres Diosas
* el de Io libertada por Hermes
* el de Ceres en su trono (de Pompeya, hoy en el Museo de Nápoles)

Entre los mosaicos, el de la Batalla de Isso, en el referido museo napolitano con otros muchos. En cuanto a miniaturas, las más célebres y de las más antiguas de sabor pagano son

* los fragmentos de una Ilíada del siglo III en la Biblioteca Ambrosiana de Milán
* las cincuenta viñetas de Virgilio de la biblioteca Vaticana que datan del siglo IV al V.

Romanizada la pintura griega, tomó un carácter propio según puede verse en las decoraciones murales de Pompeya que constituyen el llamado estilo pompeyano. Se distingue éste por la delicadeza, gracia y fantasía del dibujo, sobre todo, en vegetales estilizados, por la viveza del colorido por el realismo y la voluptuosidad en las figuras y por cierto contraste de colores y luces tal que aproxima el estilo al de la escuela impresionista moderna. Todo ello, aunque no sale del género decorativo, refleja el espíritu de una sociedad bulliciosa, elegante, frívola y voluptuosa.

La cerámica hispano-romana carece de figuras pintadas y sólo las presenta en relieve y sin color distinto del fondo como puede observarse en los llamados barros saguntinos.

Floreció en España el cultivo del mosaico durante la dominación de Roma al estilo de la metrópoli y de ello son testimonio fehaciente los magníficos ejemplares que se guardan en el Museo Nacional y en los de Tarragona, Barcelona, Gerona, Pamplona, Lugo, Córdoba y Sevilla cuyas composiciones son de asuntos mitológicos y motivos geométricos. Pero fuera de estas labores artísticas apenas se conservan otras de género pictórico en la Península correspondientes a la época y al estilo romano sino fragmentos decorativos murales, hallados en Cartagena con otros de Tarragona de estilo más o menos pompeyano y las decoraciones de la necrópolis romana de Carmona entre las cuales figura un banquete funerario.

Fuente: Wikipedia

Fresco hallado en Pompeya

Fresco hallado en Pompeya

Mosaico hallado en una villa en Palencia (España)

Mosaico hallado en una villa en Palencia (España)

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Escultura Romana

La escultura en la Antigua Roma, lo mismo que la arquitectura, es original en el espíritu de su finalidad, pero en ella pesan mucho las aportaciones formales etruscas y griegas (helenísticas), siendo de hecho buena parte de la producción escultórica romana copia de originales griegos.

Se conservan muchas esculturas romanas, hechas preferentemente en mármol y en menor medida en bronce u otros materiales (marfil, etcétera), si bien parte de ella está dañada, con partes rotas. Son frecuentes el retrato y el relieve histórico narrativo, en los que los romanos fueron grandes creadores. Hay también muchas esculturas de emperadores romanos.

Historia

La escultura romana clásica comenzó con el saqueo de Siracusa en el 212 a. C. durante la Segunda Guerra Púnica con Cartago. Siracusa, un rico puesto avanzado de la civilización griega en la isla de Sicilia, fue minuciosamente saqueado y la mayoría de sus magníficas esculturas helenísticas fueron llevadas a Roma, donde reemplazaron a las antiguas de estilo tradicional etrusco. Los romanos admiraban el estilo helenístico, y finalmente talleres de todo el mundo griego (especialmente de Asia Menor) proveyeron las estatuas sin las que ninguna villa patricia estaba completa.

Los artistas griegos se establecieron en Roma después de que Grecia fuera conquistada en el 146 a. C., y muchos de ellos empezaron a producir copias de esculturas griegas, que eran populares en Roma. Esta escuela helenística reprodujo los modelos de Praxíteles, de Lisipo y obras clásicas del siglo V a. C. En esta escuela «Neoática de Roma» destacó entre otros el escultor Pasiteles, originario de la Magna Grecia, aunque convertido en ciudadano romano. Fue famosa la recopilación que hizo en un catálogo de las esculturas más famosas del mundo. Como escultor se le atribuyen un Júpiter en oro y marfil y numerosas obras en bronce.

Los retratos de esta época republicana, influidos por la plástica etrusca, son de un penetrante realismo y dureza expresiva, aunque no exentos de un cierto idealismo, destacando en este sentido los retratos de los emperadores Augusto (que le retrataban como un hombre joven, a pesar de que era mayor) y Pompeyo.

Durante la época del emperador Trajano, el arte de las provincias orientales del imperio empezó a tener más influencia en la escultura romana.

Uno de los últimos ejemplos de la escultura romana a escala monumental es el friso del Arco de Constantino.

Relieves

El relieve consistía en esculpir formas tridimensionales poco profundas sobre superficies planas. Se usaban en trabajos arquitectónicos como columnas, arcos y templos. Un ejemplo de este tipo de escultura sería el Ara Pacis (‘Altar de la Paz’), construido en torno a 13–9 a. C. El Ara Pacis era un monumento a la Pax Romana (‘Paz Romana’), 200 años de paz y prosperidad propiciados por el emperador Augusto.

Otro ejemplo de escultura en relieve sería la Columna de Trajano, fechada en torno a 106–133 y adornada con escenas de las batallas de Trajano en una espiral continua que gira sobre la columna, así como la Columna de Marco Aurelio, modelada a partir de la anterior.


Esculturas independientes

Entendiendo como tales las que no formaban parte de una construcción, como estatuas y similares, fueron destruidas en su mayoría durante la invasión bárbara o la reconstrucción cristiana. El mármol fue quemado para obtener cal y el bronce fundido para otros propósitos (por ejemplo, munición). Un ejemplo excepcional de una pieza que se ha conservado es la estatua ecuestre de Marco Aurelio, fechada sobre 161–180. La leyenda cuenta que la imponente conducta del emperador libró a la pieza de la destrucción. Aunque realmente se libró de la destrucción a manos de los cristianos porque lo confundieron con el emperador Constantino que fue quién convirtiéndose al cristianismo, impuso esta religión como la oficial del Imperio. Las estatuas solían situarse comúnmente en los templos, los baños públicos o el foro de la ciudad (el centro social y comercial de la misma).

Retratos

Los retratos esculpidos solían ser bustos de romanos famosos. Los sujetos de estas esculturas incluían varios patricios y especialmente emperadores, múltiples copias de la cuales circulaban por todo el imperio. La retratos esculpidos romanos personificaban las virtudes cívicas y sentaron las bases para los retratos públicos europeos y americanos modernos. Un ejemplo muy conocido es el busto del emperador Constantino el Grande.

Estatua de Trajano,                                                                   emperador romano del 98 al 117 a. C.

Relieve de la Columna de Trajano

Fuente: Wikipedia

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Arquitectura de la antigua Roma

El espíritu práctico del pueblo se impone en las obras arquitectónicas, en las que se funden los sistemas arquitrabados griegos con las soluciones en arco y bóveda. Interesa hacer obras útiles, conforme a principios que conocemos fundamentalmente a través del texto de Vitrubio, lo que contribuye a la uniformidad de los modelos arquitectónicos en cualquier lugar del mundo romanizado.

Esta arquitectura, por otra parte, ha de responder al espíritu de grandiosidad, orden y permanencia que rige la gobernación política. Foto: Anfiteatro Flávio o Coliseum Romano, año72 a.c. La arquitectura de la antigua Roma y su imperio que en su periodo de máximo apogeo se extendió desde las islas Británicas hasta el mar Caspio.

El Arte Romano más primitivo comenzó con el derrocamiento de los reyes etruscos y el establecimiento de la república el año 509 a.C. Se considera que el final del arte romano, y por consiguiente el inicio del arte medieval, llegó con la conversión del emperador Constantino al cristianismo y con el traslado de la capital del imperio desde Roma a Constantinopla en el año 330. Sin embargo, el estilo romano e incluso sus temáticas romanas paganas continuaron representándose durante siglos, a menudo bajo la impronta cristiana. El arte romano se divide tradicionalmente en dos periodos: el arte de la Roma republicana y el de la Roma imperial (desde el año 27 a.C. en adelante), con subdivisiones correspondientes a los emperadores más importantes o a las diferentes dinastías. En la época de la república, el término romano se aplica prácticamente al arte realizado en la ciudad de Roma, que conserva la huella de su pasado etrusco. Poco a poco, el arte se liberó de su herencia etrusca, gracias a la expansión a través de Italia y el Mediterráneo y a medida que los romanos asimilaron otras culturas como la griega.

Durante los dos últimos siglos antes del nacimiento de Cristo surgió una manera típicamente romana de construir edificios, realizar esculturas y pintar. Sin embargo, debido a la extraordinaria extensión geográfica del Imperio romano y a sus diversos pobladores, el arte y la arquitectura romanas fueron siempre eclécticas y se caracterizaron por emplear distintos estilos atribuibles a los gustos regionales y a las preferencias de sus mecenas. El arte romano no es sólo el arte de los emperadores, senadores y patricios, sino también el de todos los habitantes del vasto imperio romano, incluyendo a la clase media de los hombres de negocios, los libertos o plebeyos, esclavos y legionarios de Italia y sus provincias. Curiosamente, a pesar de que subsisten una gran cantidad de ejemplos escultóricos, pictóricos, arquitectónicos y decorativos, conocemos pocos nombres de sus artistas y arquitectos. En general los monumentos romanos se realizaron para glorificar a sus mecenas más que para expresar la sensibilidad artística de sus creadores.

Algunas divinidades

Nombre Romano Nombre Griego o Provincial Atributos Notas
Aesculapius Aesclepius Asklepios Hombre maduro y togado, representado a veces con su ayudante Telesphorus y con un bastón con serpiente. Esculapio o Asclepio, dios de la salud, de la medicina. Hijo de Apolo y Coronis, padre de Salus o Hygieia, identificado con Imhotep en Egipto.
ApolloApollo Vejovis Febo Joven desnudo con lira, rama, arco o flechas. Apolo, hijo de Júpiter y Latona, dios del sol y de la luminosidad, de la música y de todas las artes. Protector de los rebaños. Llamado Vejovis en su representación joven.

Anna Perenna

Diosa romana muy antigua, a la que se le rendía culto en un santuario a las afueras de Roma, en la Vía Flaminia.
Aurora Eos Divinidad del amanecer representada en algunas monedas de Alejandría.

Bacchus

Líber

Dionysos Joven coronado con hiedra, portando copa de vino o racimo de uvas y a veces acompañado de pantera. Baco o Líber, dios de las vendimias y del vino, hijo de Júpiter y Semele. No muy representado en la monedas del Imperio, pero sí, en la provinciales.
Bellona

Diosa de la guerra, hermana o esposa de Marte, según diferentes opiniones. Se la solía representar con un aspecto horripilante, parecida a una de las Furias.

Ceres Demeter Mujer con velo y corona de espigas de trigo portando antorcha, espigas, arado o cornucopia. Hija de Cronos y de Cibeles, madre de Proserpina; diosa de la agricultura, de las mieses, identificada como Isis en Egipto.
Cupido Eros Niño con alas. Hijo de Venus (Afrodita), dios del amor y protector de los enamorados.
Cybele Kybele Coronada por un torreón y entronada en biga (carro) tirada por leones. Cibeles es una diosa importada de oriente (Frigia / Asia Menor) y simboliza la gran madre.
Dea Caelesis Es una diosa importada de Africa y simboliza la brillante madre.
DianaDiana Lucífera Artemis Artemisa Carcaj, arco y flechas, antorcha o media luna. Hija de Júpiter y Latona, diosa de la fertilidad, los bosques y de la caza, hermana gemela de Apolo. Llamada Diana Lucífera por ser también diosa de la luz lunar. Identificada como Bastet y Pakhet en Egipto.
Dioscuri Dioskouroi Con estrellas sobre sus cabezas, lanza en ristre y montados a caballo o pie a tierra y desnudos. Los gemelos Cástor y Pólux, hijos de Zeus y la mortal Leda, llamados los Dioscuros, eran los héroes protectores de Esparta.
Esculapio Ver Aesculapius.
Gea Ver Rhea.
Genius Genio, alegoría del alma, divinidad particular de cada hombre.
Hecate Diosa de los infiernos, del inframundo, preside los encantamientos. Importada de Grecia.
Isis Isis Corona alta, cetro o sistro (antiguo instrumento musical en forma de aro o herradura). Diosa egipcia, hermana de Osiris y madre de Horus, que llegó a ser muy popular entre los romanos.
Ianus Doble cabeza, mirando tanto al pasado como al futuro, sus símbolos son la llave y el báculo. Divinidad típicamente romana, retoño fantástico de Urano y Hecate, Jano era el dios del principio y del final; dios de las puertas (ianua en latín), su templo se abría sólo en periodos de guerra.
Iovis Zeus Ver Iuppiter.
IunoIuno Lucina Iuno Sospita / Sispita Iuno Lanuvium Iuno Moneta Hera Sentada o en pie, suele llevar pátera y cetro. A veces acompañada de un niño, un pavo real o una serpiente. Juno, hija de Saturno y Gea, hermana y esposa de Júpiter, madre de Marte y reina de los dioses; diosa de la salud y de la castidad, identificada como Sati y Mut en Egipto. Como Juno Regina formaba parte (junto con Júpiter y Minerva) de la tríada capitolina y era la madre de las musas. En su calidad de consejera y asesora, se le llamaba Juno Moneta ya que tenía un templo al lado de la Casa de la Moneda. Con el nombre de Juno Lucina, presidía los nacimientos; en su faceta de salvadora, protectora y libertadora, se le conocía como Juno Sospita (Sispita) o Juno Lanuvium (por tener un templo y un estatua en dicha ciudad).
IuppiterIupiter Zeus Alto y con barba, desnudo o semidesnudo. Con rayo y cetro. A veces sosteniendo una Victoria y otras, con un águila. En su forma de niño va acompañado de la cabra Amalthea. Hijo de Saturno y Gea/Rhea, hermano de Neptuno y Plutón. Principal divinidad romana, rey de los dioses y de los hombres, dios del cielo y de la luz (del día), que preside los fenómenos atmosféricos. Identificado con Ammon en Egipto.
Jano / Juno / Júpiter Ver Ianus / Iuno / Iuppiter.
Luna Selene Luna creciente, a veces con estrellas. Diosa de la luz lunar y de las artes mágicas, que sustituyó a Diana Lucífera.
Líber Ver Bacus.
Luperca Antigua divinidad romana, quizás la Loba que amamantó a Rómulo y Remo.
Mars Ares Lanza y escudo, frecuentemente con rama de olivo (ofreciendo la paz). Marte, hijo de Júpiter y Juno, dios de la guerra, padre de Rómulo y Remo y protector del pueblo romano,.identificado con Horus de Sebennytus en Egipto.
Men Divinidad importada del este del Imperio.
Mercurius Hermes Petaso (sombrero de alas anchas y copa baja o casco) alado, bolsa y caduceo. Mercurio, hijo de Júpiter y la ninfa Maya (una de las hijas de Atlas), mensajero de los dioses; dios de los viajeros, del comercio y la elocuencia. Identificado como Thoth y Pautnuphis en Egipto.
Minerva Athene Palas Atenea Personifica a Roma en el anverso de muchos denarios republicanos. Lanza, escudo y casco. A veces, sosteniendo una pequeña Victoria y otras, rama de olivo, lechuza o búho. Nacida adulta directamente del cerebro de Júpiter y diosa de primer rango, formaba parte (junto con Júpiter y Juno) de la tríada capitolina. Fue inicialmente diosa de los artesanos y después, diosa de la guerra y del coraje, de la razón y la sabiduría. Identificada como Neith de Sais en Egipto.
Némesis Nemesis Caduceo con serpiente y a veces, bolso, rueda o brida. Diosa de la justicia y vengadora de los crímenes.
Neptunus Poseidon Normalmente desnudo, barbudo y con delfín y tridente. A veces con “acrostolium” (decoración de la proa de un barco) o caballo de mar. Hijo de Saturno y Rhea, Neptuno fue el dios del mar y conducía una cuadriga de oro con caballos blancos.
Opis Ver Rhea.
Plutón Hades Se le representa como un varón sentado en su trono y acompañado del famoso perro de las tres cabezas, guardián del Hades, el “can Cerbero”. Hijo de Saturno y Rhea, es el dios del mundo subterráneo, el de los infiernos. También es el dios de las riquezas que se esconden en el subsuelo. Raptó a la hija de Ceres, Proserpina, para hacerla su esposa. Los romanos conocían a este dios como “Dis Pater”.
Rhea Rhea/Gea Llamada también Gea, fue una diosa griega, mujer de Saturno y madre de Júpiter y Plutón. Conocida por los romanos como Opis.
Saéculo Divinidad importada de África.
Salus Hygieia Diosa de la salud y de la medicina. Divinidad importada de Grecia, hija de Esculapio y Minerva, identificada como Hathor en Egipto.
Saturnus Cronos Se le representa como un anciano con cuchillo curvo u hoz. Saturno, hijo del Cielo (Urano) y de la Tierra (Gea). Para evitar la profecía de que uno de sus hijos lo destronaría del Olimpo, devoraba todos los que su esposa Cibeles, alumbraba. Gracias a un engaño de Cibeles se salvó Júpiter y cuando llegó a adulto, destronó a su padre y lo expulsó del Olimpo. Personifica el paso del tiempo y la abundancia.
Serapis Sarapis Varón barbado que sujeta un cetro con su mano izquierda mientras levanta la mano derecha; sobre su cabeza lleva a veces un modio (medida de trigo) y la triple cabeza del can Cerbero. Divinidad de origen egipcio, con atributos mezclados de Osiris, Apis y Horus, que tuvo gran implantación en Alexandria y a menudo se identificó con Esculapio.
Sol Helios Cabeza radiada o joven desnudo que sostiene cetro, globo o látigo; estante o en carroza. Divinidad del sol radiante, de culto muy anterior a la pléyade de dioses romanos y griegos. Dios tutelar de los agricultores, identificado frecuentemente como Apolo (como Horus y Hermanubis en Egipto). Las coronas “radiadas” que figuran en dupondios y antoninianos, son alegorías a esta divinidad.
Tres Gracias Las Charites Euphrosyna Aglaie Thalia Normalmente juntas y frecuentemente desnudas. Eurofosina, Aglalia y Talía, hijas de Zeus y la ninfa Eurinome. Representan la gracia, la belleza y la fertilidad así como la dulzura y el refinamiento. Talía es la musa de la comedia y la poesía.
Urano Urano Dios griego que personificaba la bóveda estrellada.
VenusVeneri/s Verticordia Aphrodite Desnuda o semidesnuda sosteniendo una manzana y portando cetro y a veces acompañada de Cupido. Diosa del amor y de la belleza, hija de Júpiter que nació de la espuma del mar; esposa de Vulcano y madre de Cupido y de los Amores. La Venus Verticordia (que cambia los corazones) es citada por Ovidio y es identificada como Horus en Egipto.
Vesta Hestia Pátera y cetro, antorcha, copa pequeña (simpulum) y paladión (estatua de Palas Atenea). Brillante y pura diosa de la Tierra, diosa del fuego sagrado y del hogar, protectora de la familia. El rey Nume le consagró un templo redondo, donde se guarda el fuego sagrado. Las vestales se encargaban de que dicho fuego se mantuviera siempre encendido.
Vulcanus Hephaistos Con bonete puntiagudo y herramientas de herrero (martillo y tenazas). Esposo de Venus e hijo de Júpiter y de Juno. Vulcano era el dios del fuego.
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Religion de la antigua Roma

Los romanos entendían por religión la relación entre ciudadanos y dioses, en la cual los primeros buscaban el favor divino y trataban de mantener la paz con los dioses. El gran número de dioses y la cantidad ilimitada de seres divinos en la religión romana antigua respondía a la necesidad de reconocer la acción divina en lo más cercano y cotidiano y actuar en armonía con ella. Existía un tipo de divinidades especiales para cada tipo de actividad agrícola, la ganadería, los que cuidaban a los hombres de su nacimiento hasta su muerte, en el matrimonio, etc.

La imagen de el Dios mas venerado por los Romanos, Zeús

La imagen de el Dios mas venerado por los Romanos, Zeús

En la antigua Roma, en diciembre se celebraba la Saturnalia, en honor al reinado del dios Saturno sobre Roma en la Edad de Oro. En esa edad, la tierra en Roma producía abundantemente y no había guerras ni discordia.

Durante la Saturnalia se celebraban fiestas durante una semana entera, con comilonas y abundante bebida. A lo largo de esa semana se invertía el orden social: los amos servían a los esclavos, los esclavos se convertían en amos y desempeñaban altos cargos del estado.

Era tradicional intercambiarse regalos hechos en plata, aunque casi cualquier cosa podía servir de regalo para la ocasión.

La fiesta también era una celebración del fin de las tinieblas y el comienzo de un nuevo año. Aquí puedes ver un fragmento de las palabras que la sacerdotisa pronunciaba para el rito de la Saturnalia:

“Esta es la noche del solsticio, la noche más larga del año. Ahora las tinieblas triunfan y aún así todavía queda un poco de luz. La respiración de la naturaleza está suspendida, todo espera, todo duerme. El Rey Oscuro vive en cada pequeña luz. Nosotros esperamos al alba cuando la Gran Madre dará nuevamente a luz al sol, con la promesa de una nueva primavera. Así es el movimiento eterno, donde el tiempo nunca se detiene, en un círculo que lo envuelve todo. Giramos la rueda para sujetar la luz. Llamamos al sol del vientre de la noche. Así sea.”

Finalmente, a lo largo de la Edad Media, esa fiesta se fue alargando en el tiempo hasta convertirse en lo que hoy en día conocemos como Carnavales.

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